lunes, 27 de abril de 2026

¿El problema es la pornografía o nuestra relación con ella?

Es bastante común que muchos sexólogos y sexólogas tengan reservas o posturas críticas hacia la pornografía, aunque no todos. Esta tendencia se debe principalmente a varios factores:


📉 Motivos comunes para una postura crítica:

  1. Expectativas poco realistas: El porno comercial suele presentar situaciones, cuerpos y comportamientos que no reflejan la realidad, lo que puede generar expectativas difíciles o imposibles de cumplir en relaciones reales.
  2. Impacto en el deseo y satisfacción: Algunos estudios han sugerido que el consumo excesivo de porno puede reducir el deseo y la satisfacción sexual en relaciones reales, aunque esto sigue siendo un tema de debate.
  3. Desconexión emocional: Puede promover una sexualidad desconectada emocionalmente, enfocada más en el rendimiento físico que en la conexión y el placer mutuo.
  4. Problemas de adicción o dependencia: Para algunas personas, el uso habitual se convierte en una forma de escape emocional o manejo de estrés, creando patrones problemáticos.
  5. Perspectiva ética y de derechos laborales: Algunas/os profesionales critican la industria por explotación laboral, falta de consentimiento claro o condiciones de trabajo difíciles para actores y actrices.

🌱 Pero también hay enfoques positivos:

  • Educación sexual: Hay quienes ven en el porno una oportunidad para hablar abiertamente sobre deseos, fantasías y prácticas seguras.
  • Diversidad y representación: Algunos sexólogos valoran las nuevas iniciativas de porno ético o feminista, que muestran cuerpos diversos y relaciones más realistas y consensuadas.
  • Reflexión personal: Para algunos, puede ser una forma de explorar fantasías y preferencias sexuales de forma segura.

🎯 En resumen:

La mayoría no critica la pornografía en sí, sino cómo se usa y sus posibles efectos. La postura suele depender del enfoque personal del profesional y del contexto cultural en el que trabaja.

domingo, 26 de abril de 2026

¿En qué tengo que "pensar" durante el reprocesamiento (Fase 4) en terapia EMDR?

¿En que tengo que pensar durante la fase 4 de EMDR mientras se hacen las tandas de EB (estimulación bilateral)?

Durante la fase 4 del EMDR (Desensibilización), la persona debe centrarse en la imagen, la creencia negativa y la emoción o sensación corporal asociada al recuerdo traumático mientras se realizan las tandas de estimulación bilateral (EB), como los movimientos oculares, golpeteos o sonidos alternos.

El objetivo no es forzar pensamientos ni controlar lo que aparece, sino permitir que el procesamiento ocurra de manera espontánea. La consigna típica del terapeuta es algo como:

“Concéntrate en la imagen, la creencia negativa y lo que sientes en el cuerpo, y déjate llevar por lo que surja.”

Después de cada tanda de EB, el terapeuta pide a la persona que describa brevemente lo que ha notado (pensamientos, emociones, imágenes, sensaciones físicas, etc.), y a partir de eso se decide si continuar, volver a enfocar, o redirigir.

¿Debo volver a la imagen por mi mismo en cada tanda? 

No, no es necesario que la persona vuelva voluntariamente a la imagen en cada tanda. De hecho, durante la fase 4 de EMDR, se alienta a dejar que la mente fluya libremente después del enfoque inicial. La consigna típica —"déjate llevar por lo que venga"— busca precisamente evitar que la persona se fuerce a volver al recuerdo original si su mente se está moviendo hacia otro material relacionado (emociones, imágenes nuevas, asociaciones, recuerdos, etc.).

Sin embargo, es común que muchas personas:

  • Intenten “hacerlo bien” volviendo deliberadamente a la imagen original.
  • Se sientan inseguras si su mente se aleja del punto de partida.
  • Piensen que deben repetir el foco inicial como si fuera una meditación guiada.

En esos casos, es útil que el terapeuta normalice este impulso y les aclare que:

"No hace falta volver al recuerdo por ti mismo/a en cada tanda. Si tu mente se mueve hacia otro lugar, está bien. Confía en lo que surja.”

También puede ayudar dar ejemplos: “Puede aparecer otro recuerdo, una emoción, una imagen inesperada, o incluso nada claro. Todo eso es parte del proceso.”

Pero a veces me voy al presente de una vez y no surgen cosas relacionadas al blanco...

Sí, eso también es muy común y tiene varias posibles explicaciones. Cuando una persona se va rápidamente al presente durante las tandas (por ejemplo, pensando “estoy aquí con mi terapeuta”, “esto no está funcionando”, o “me siento raro”), puede estar ocurriendo lo siguiente:

Posibles razones:

  1. Evitación: Su sistema nervioso intenta protegerla alejándola del recuerdo difícil (blanco).
  2. Desregulación: Está entrando en una activación excesiva o desconexión (hiper o hipoactivación), y se desconecta del material traumático.
  3. Dificultad para acceder al recuerdo: A veces el blanco no está bien consolidado, o la persona no logra "engancharse" emocionalmente con él.
  4. Mecanismo de control: Está en modo más racional u observador, tratando de “hacerlo bien”, evaluar el proceso, o controlar lo que ocurre.

¿Qué hacer como terapeuta?

  • Validar lo que está ocurriendo (“Está bien que te hayas ido al presente. Veamos juntos qué pudo haber pasado.”)
  • Reorientar suavemente al blanco (“¿Puedes volver a conectar con la imagen original y notar qué sientes ahora al pensar en ella?”)
  • Ajustar el blanco si es necesario (quizás hay otro fragmento del recuerdo más cargado o accesible).
  • Regular el sistema nervioso si hay mucha desregulación (uso de recursos, intercalar con contención, etc.).

Forma sencilla de explicárselo al paciente:

“A veces nuestra mente se va al presente como una forma de protegernos. No estás haciendo nada mal. Podemos volver suavemente al recuerdo y ver si algo nuevo aparece. No hay una forma correcta de hacerlo, solo acompañar lo que va surgiendo.”


jueves, 9 de abril de 2026

No todo en EMDR llega a 0 (y eso no significa que fallaste)


El modelo de EMDR está construido sobre la idea de “completar el procesamiento adaptativo” – y eso en la teoría se traduce en llevar el SUDS a 0 o cerca (o a un nivel manejable) y la VOC/CP a 7 (o lo más alto posible). Es el marcador de que el sistema nervioso ha logrado integrar la experiencia.

Pero también es cierto que en la práctica clínica:

🌱 Con traumas complejos, crónicos o intergeneracionales, puede ser poco realista esperar que una sesión (o incluso un ciclo de varias sesiones) lleve cada target a esos valores ideales. Puede que ciertos restos de malestar o dudas persistan simplemente porque la persona sigue viviendo en un contexto que activa esas redes neuronales, o porque hay otras experiencias asociadas aún no procesadas.

🪞 Además, el cero en SUDS no siempre significa “cero activación en la vida real”, sino solo en relación con ese target en el momento de la sesión. Puede que al volver a la vida cotidiana la persona se tope con nuevos disparadores.

💛 Y sobre la CP en 7… a veces una persona puede reconocer cognitivamente una creencia positiva (“yo valgo”, “yo puedo protegerme”) pero no sentirla totalmente incorporada aún. Y eso es comprensible porque estamos hablando de una red de memorias que lleva años (o toda una vida) activa.

Lo interesante es que muchos terapeutas experimentados en EMDR han empezado a hablar de esto como una “flexibilidad clínica” dentro del modelo:

✔ Aceptar que el sistema nervioso puede necesitar varias rondas de procesamiento.
✔ Que el “procesamiento suficientemente bueno” (suficiente para que la persona se sienta más libre y funcional) es un éxito aunque no llegue a SUDS=0 o CP=7.
✔ Y que hay que tener cuidado de no transmitirle a la persona la expectativa de “tengo que sentirme 100% bien con esto o he fallado”.

Esto es un temazo y hay matices súper interesantes en cómo diferentes referentes de EMDR lo abordan. Les resumo las ideas clave:



🌱 Ana Gómez y el trabajo con trauma complejo

Ana Gómez (trabajo con niños y trauma complejo) plantea que:

  • El ideal de SUDS=0 y VOC=7 es una guía, no un mandato rígido.
  • En trauma complejo, muchas veces el sistema nervioso no está listo para soltar del todo la activación asociada a ciertos targets porque esas memorias están interconectadas con muchas otras y con el sentido de identidad.
  • Habla de “procesamiento suficientemente bueno” como un objetivo realista: lograr que el cliente tenga menos carga, más regulación y un mayor acceso a recursos internos, aunque queden restos de activación que se seguirán trabajando.



🪞 Sandra Paulsen y la neurobiología

Sandra Paulsen (trauma temprano/disociación) enfatiza que:

  • Los cerebros que han vivido trauma severo pueden tener “redes congeladas” que no se reorganizan completamente en una sola tanda de procesamiento.
  • Por eso propone una actitud compasiva y flexible: si el cliente puede tocar la memoria, procesar algo y salir con más estabilidad, eso ya es un gran avance.
  • También señala que “forzar” el SUDS a 0 puede reactivar defensas o incluso retraumatizar si el sistema nervioso siente que no tiene suficiente contención interna.



🔥 Andrew Leeds y el apego al protocolo

Andrew Leeds (un clásico del modelo) recuerda que:

  • El protocolo original de Shapiro buscaba estos marcadores (0/7) porque son señales de integración, pero nunca fueron pensados como una meta rígida a cualquier costo.
  • En casos donde no se alcanza, recomienda dejar la red en un estado suficientemente estable, cerrar bien la sesión y retomarlo más adelante con más recursos.



💡 En síntesis

✔ SUDS=0 y VOC=7 son indicadores de procesamiento completo, pero:

  • No siempre son alcanzables en trauma complejo.
  • Pueden llegar en ciclos posteriores cuando se sigan liberando redes asociadas.
  • El foco clínico puede pasar a: ¿Está la persona más regulada? ¿Hay menos intrusiones? ¿Tiene mayor acceso a recursos? ¿Su narrativa cambió aunque sea un poco?



Les dejo una frase de Paulsen que creo que les va a gustar:

“Lo que buscamos no es la perfección de un cero absoluto, sino la liberación suficiente para que la persona pueda moverse en el mundo con más ligereza y menos cadenas.”

Ya saben, ¡que estén muy bien! - Izzy 💛 


Glosario (por si te perdiste en algún término):

Procesamiento adaptativo: La capacidad natural del cerebro de “digerir” experiencias para que dejen de doler como antes y se integren de una forma más útil. En trauma, este proceso se queda bloqueado, y en EMDR lo que buscamos es reactivarlo.
SUDS:
Qué tan intenso se siente algo en el momento (de 0 a 10).
VOC/CP: Qué tan creíble se siente una idea positiva sobre ti (de 1 a 7). 

martes, 28 de mayo de 2024

3 señales de trauma no procesado

El trauma no procesado puede resultar de cualquier evento que haga que alguien se sienta amenazado o en peligro.

Los síntomas de un trauma no procesado a menudo surgen en síntomas físicos, emocionales o psicológicos perturbadores.

Huellas de trauma

Esa es la huella del trauma: un evento te hace sentir amenazado o en peligro y te abruma con pánico y miedo.

No importa si el peligro es real o imaginario. No se razona con los sentimientos dejados por el trauma. El trauma es inmune a la lógica.

Los síntomas de un trauma no procesado frecuentemente surgen como:

Síntomas físicos: palpitaciones del corazón, sudoración o temblores, etc.

Síntomas emocionales: pánico, sentirse atrapado o aterrorizado, etc.

Síntomas psicológicos: evitación de situaciones que desencadenan el trauma, pensamientos intrusivos, pesadillas, disociación, etc.

Fuente: 3 Signs You May Have Unprocessed Trauma (Sean Grover)

Cosas rotas...

Si no hay acceso (o el acceso es muy limitado) a los recursos y herramientas necesarios para orientarse hacia la salud y el crecimiento, el mundo interno de una persona puede, lamentablemente, llenarse de objetos rotos que parecen no tener arreglo.

Así, las cosas (particularmente los vínculos y las relaciones) quedan dañadas o simplemente se desechan, en vez de repararse (ojo, teniendo en cuenta que si, a veces, ALGUNOS vínculos y relaciones simplemente están más allá de ser reparables, pero eso no es lo mismo que creer que TODO lo que se daña es irreparable).

Te sorprendería cuántas cosas aparentemente irreparables pueden repararse en terapia.

Asimismo, hay espacio para elaborar el duelo por aquellas que lamentablemente no se pueden reparar, porque de cosas rotas, dañadas, remendadas, reparadas e irreparables está hecha la vida.

Ya sabes, qué estés muy bien. - Izzy 💛

jueves, 15 de noviembre de 2018

Psicología | Neuroanatomía de las emociones I: El sistema límbico.



El sistema límbico en menos de cien palabras.

El sistema límbico es un sistema complejo de estructuras cerebrales que yace a ambos lados del tálamo, por debajo del cerebro. Incluye el hipocampo, amígdala, núcleo talámico anterior, septo, corteza límbica y fórnix, las cuales apoyan una variedad de funciones incluyendo la emoción, comportamiento, motivación, memoria a largo plazo y el olfato. Parece ser primariamente responsable por nuestra vida emocional y tiene mucho que ver en la formación de los recuerdos (voy a evitar entrar en detalles neuroanatómicos, por lo que los invito a revisar los links relacionados si desean información más específica sobre la morfología y estructura de estos sistemas).

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Sexualidad | ¿Nuestra personalidad predice lo que nos gusta en la cama?


A la hora de tener sexo, cada quien tiene sus preferencias y las hay muchas. No me refiero a preferencias que tengan que ver con la orientación sexual, sino más bien con qué nos gusta (o no nos gusta) hacer y que nos hagan sexualmente hablando.

Más interesante todavía, ¿qué es lo que le da forma a estas preferencias tan individuales? Aparentemente, la personalidad juega un rol bastante importante en este aspecto y Ashley Peterson, psicóloga en la Universidad Estatal de Nueva York, realizó un estudio al respecto, examinando cómo una batería de rasgos (de personalidad) predecía preferencias por la masturbación, así como por el sexo vaginal, oral y anal.

Me imagino que más de uno se estará diciendo lo mismo que yo: “Aguanta, hay muchas más cosas que se pueden hacer sexualmente más allá de la masturbación y las distintas variaciones de penetración y estimulación, ¿no?”. Por supuesto que sí,  pero aún así, estas nos sirven de base como para darse una idea general (¿o básica?) de qué tan abierta (dispuesta) o cerrada (no dispuesta) esté una persona a experimentar con la variedad en el sexo.

La teoría de rasgos (una aproximación al estudio de la personalidad en la psicología) incluye un rasgo denominado apertura a la experiencia que involucra tener intereses amplios y ser imaginativo, entre otras cosas. Como era de suponerse, este rasgo se correlaciona con una preferencia por la variedad.

Otro rasgo es la extroversión (y su gemelo opuesto, la introversión), pero el ser extrovertido no necesariamente guarda correlación por una preferencia por la variedad. Las personas extrovertidas quizás tengan más sexo, o mejor dicho, sexo con más personas (si esa es su preferencia), pero eso no implica que las personas introvertidas no prefieran la variedad a la hora del sexo (o sea, no juzgues al libro por la portada).

Ciertos rasgos de personalidad son asociables a una aversión hacia cierto tipo de actividades sexuales. Los participantes del estudio con rasgos fuertes de escrupulosidad(escrupulosos, meticulosos, muy conscientes de todo) y agradabilidad (complacientes, empáticos, cooperativos) tenían tendencia a desagradarles el sexo anal (probablemente éstos, al tener mayor consideración por las normas sociales, consideran desagradable el aspecto tabú del sexo anal ¿o están demasiado conscientes al respecto como para disfrutarlo?). 

¿Y qué pasa con el género?

Hombres y mujeres con distintos rasgos de personalidad pueden disfrutar la preferencia por el mismo acto sexual (los hombres neuróticos y las mujeres extrovertidas disfrutan del sexo oral, pero los hombres extrovertidos y las mujeres neuróticas no).

Hubo una medida en la cual no había diferencias entre hombres y mujeres: la preferencia por el sexo vaginal (ambos sexos por igual parecen preferirla).

Recalco que estas son tendencias y correlaciones, ¡no reglas absolutas! Después de todo, el estudio se basa en participantes estudiantes universitarios y factores de edad y maduración pueden sin lugar a dudas afectar la generalidad de los resultados.

De una forma u otra, ¡métanle mente! Si estamos insatisfechos con nuestra vida sexual (y esta falta de variedad nos está haciendo ruido o está afectando nuestra relación de pareja), podría ser que nuestra personalidad (o nuestros rasgos de personalidad) nos estén jugando en contra, buena señal de que es necesario hacerse un afinamiento (ir a terapia) para no dejar que nuestra personalidad (si está demasiado rígida e inflexible) afecte nuestra vida (y salud) sexual. ¿Vale? Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy :)


Fuente: Sex: Our Sexuality, Our Selves (por Molly Forman)

viernes, 17 de agosto de 2018

Psicología | Pasado, presente, futuro…


Todos tenemos “issues” (temas), psicólogos incluidos. Los habrá pequeños y grandes, pero todos los tenemos, al menos eso es lo que yo pienso. Porque nuestros “issues” o temas se gestan desde muy temprano, cuando somos muy pequeños y nuestra mente y nuestra visión del mundo nos es presentada por las personas en nuestro entorno.

Todos tenemos el potencial para trabajar nuestros temas. Podemos ir a terapia. Los psicólogos también vamos a terapia. Que feo un psicólogo que no lo haga (al menos cuando así lo necesita). Después de todo, uno va a terapia para estar bien, y si uno está bien, las personas a nuestro alrededor también lo estarán (y si no quieren estarlo, ya es un tema individual de ellos y deja de ser nuestro).

En el caso de los psicólogos, tenemos doble responsabilidad, no solo por estar bien nosotros, para nosotros, sino también estar bien para nuestros pacientes (o clientes, dependiendo de la corriente terapéutica). Nuestra psiquis es una herramienta de trabajo, y la ponemos al servicio de quienes atendemos en consulta. Hay que mantenerla afinada, hay que darle limpieza, higiene y mantenimiento.

Esto nos permite ver a nuestros pacientes (o clientes) desde tres perspectivas: los vemos como terapeutas, los vemos como seres humanos y los vemos como pacientes (o clientes). Porque el psicólogo es un “trabajo en proceso”, aprendiendo y descubriendo cosas nuevas cada día. Lo aprendemos académicamente, lo aprendemos de nuestros pacientes como sus terapeutas y lo aprendemos de nuestros terapeutas como pacientes.

Cada vez que yo voy a terapia, me siento en el sofá del consultorio de mi terapeuta y me convierto, durante una hora de 55 minutos, en paciente (o cliente, o, por qué no, los dos) y aprendo algo nuevo, descubro algo nuevo.

Nuestro pasado, presente y futuro están unidos por un hilo conductor. Esto nos muestra como un evento muy temprano en nuestro pasado, perdura, se encadena y tiñe cada evento que le sigue, a lo largo del pasado, a través del presente y proyectándose hacia el futuro, si dejamos que ese tema se quede ahí, sin ser atendido, sin descubrir por qué nos hace tanto ruido o nos revuelve, sin ser elaborado, sin ser procesado, re-procesado, elaborado y resuelto.

A mí me gusta la idea de un pasado, un presente y un futuro con temas elaborados y resueltos (no se imaginan lo rico que se siente despedirse de un tema y declararlo cerrado, resuelto y obsoleto). ¿Se imaginan? Si lo pueden imaginar, y les gusta lo que ven, los invito a sentarse también, al igual que yo, al menos una vez a la semana (o cada vez que puedan o su cuerpo, mente y alma se los pidan), en el sofá de la psicoterapia, atreverse a ver esos temas del pasado que tanto ruido nos hacen para que la bulla no nos distraiga en nuestro presente y futuro. ¡Que estén bien! - Izzy

miércoles, 15 de agosto de 2018

Psicología | Perfeccionando el arte de la decepción.

Un estudio de New Northwestern University nos enseña que con un poco de práctica, podemos aprender a decir una mentira que puede ser indistinguible de la verdad.

¿Es esto algo a lo que deberíamos aspirar a aprender? En mi experiencia y la del famoso niño que gritaba “¡Lobo!” (y también la de Pinocho, por supuesto, que nunca puede faltar en un post así), la respuesta es "no".

Las personas generalmente toman más tiempo y cometen más errores al decir mentiras que al decir la verdad, porque tienen dos respuestas conflictivas en sus mentes y están suprimiendo la respuesta honesta, según estudios anteriores.

Los investigadores hallaron que tan solo la instrucción significativamente reducía los tiempos de reacción asociados con las respuestas deceptivas de los participantes. Es por eso que la gente que miente dedica tiempo a elaborar sus mentiras. Mejor ir a terapia y usar ese tiempo en descubrir los beneficios de decir la verdad, o al menos evitar mentir.

Nuestros padres nos “enseñan” a no mentir y a decir siempre la verdad, pero entre lo que se nos enseña superficialmente versus esos mensajes indirectos que recibimos desde pequeños que nos dicen lo contrario (algo asi como “Di siempre la verdad, siempre y cuando esa verdad sea lo que yo quiero escuchar”), creo que para cuando llegamos a adultos nos tienen enredados.

Para complacer y no “herir sentimientos” o “lastimar a los demás”, empezamos a distorsionar nuestras verdades en verdades a medias, a tres cuartos y cuando menos lo pensamos, nos volvimos un solo Pinocho. Si, con las mejores intenciones, pero no menos Pinochos por ello.

"¡Psssst! Yo conozco un terapeuta que te puede ayudar con esa nariz..."

Qué mejor oportunidad que el proceso terapéutico para aprender a ser uno mismo, y decir lo que uno quiere decir sin tener que censurarse por lo que los demás desean escuchar. Las demandas y expectativas de los demás son, al fin y al cabo, de los demás, no nuestras. Apropiarse de lo que es propio se siente bien, desenreda y nos ayuda a no confundirnos (y dejar que nos confundan).

Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy :)

Fuente: Deception can be perfected (Medical News Today).

jueves, 9 de agosto de 2018

Sexualidad | El aroma de lo que nos atrae (o lo que no sabías acerca de tu nariz y lo que ella si sabe sobre quién te conviene).

Es posible que el Tucán de Fruit Loops tuviera razón, y a veces hay que “seguir nuestra nariz”, en este caso, para dar con la pareja adecuada, o por lo menos, con un buen plato de cereal para comenzar la mañana.

Resulta que la nariz (o mejor dicho, nuestro sentido del olfato) influye en nuestra selección de pareja en formas sorprendentes y con variaciones muy interesantes entre los sexos.

"Mmmm, hueles a buen partido, que lastima que seas tan mandarina..."

- Para la mujer, el aroma de un hombre puede ser una barrera a la intimidad, si éste le resulta desagradable.

- Pare el hombre el aroma de una mujer es importante, pero es más probable que nos dejemos influenciar más por cómo se ve una mujer que por cómo huele.

- La bioquímica relacionada con el aroma bien podría ser parte de la química sexual. La misma huella olfativa que nos ayuda a reconocer a nuestros familiares nos comunica información sutil acerca del sistema inmune de nuestra potencial pareja, jugando un rol esencial en la atracción.

- Si como mujer, encuentras irresistible el aroma natural de un hombre, tu cerebro te está indicando que sus sistemas inmunes son compatibles (un aspecto clave para la reproducción).

- Los hombres gay prefieren el aroma de otros hombres gay por sobre el aroma de hombres y mujeres heterosexuales (y un efecto paralelo está presente, aunque más débilmente, entre las mujeres lesbianas).

Ya lo saben, si están en busca de pareja, pónganle atención a lo que sus cinco sentidos les digan y no tengan miedo de seguir su nariz y si ya están en una relación y algo no huele del todo bien, su olfato podría estar enviándoles señales, así que presten atención.

Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy :)

Fuente: "The Underrated Sense", por Jonah Comstock.