lunes, 21 de diciembre de 2015

“Una Navidad sin depresión” (colaboración con María Elizabeth Morales, publicada en Panamá América, 21 de diciembre, 2015).


¡Hola! Les comparto la primera parte de mi más reciente colaboración navideña con María Elizabeth Morales para el articulo “Una Navidad sin depresión”, publicado en Panamá América, el lunes 21 de diciembre, 2015. Pueden leer el mismo haciendo clic a través de este enlace:


¡Que estén bien! - Izzy


jueves, 26 de noviembre de 2015

“Una amenaza para la integridad” (colaboración con María Elizabeth Morales, publicada en Panamá América, 26 de noviembre, 2015).



¡Hola! Les comparto mi más reciente colaboración para el artículo “Una amenaza para la integridad” por María Elizabeth Morales, publicado en Panamá América, el 26 de noviembre del 2015. Agradezco a María Elizabeth por tomarme en cuenta para la elaboración de su artículo y pueden leer el mismo haciendo clic a través de este enlace:


¡Que estén bien! - Izzy



“Tu imagen se revela ante ti” (colaboración con María Elizabeth Morales, publicada en Panamá América, 26 de noviembre, 2015).



¡Hola! Les comparto mi más reciente colaboración para el artículo “Tu imagen se revela ante ti” por María Elizabeth Morales, publicado en Panamá América, el 26 de noviembre del 2015. Agradezco a María Elizabeth por tomarme en cuenta para la elaboración de su artículo y pueden leer el mismo haciendo clic a través de este enlace:


¡Que estén bien! - Izzy



lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Cómo influye la fascinación en la calidad de tu relación?



Según la Dra. Susan Krauss Whitbourne, sentirnos cerca de nuestra pareja y satisfechos con nuestra relación son componentes de la intimidad muy importantes. De ahí a que esas cualidades sean capaces de alcanzar esa intensidad sexual que caracteriza a las relaciones satisfactorias es otro tema.

Por más que queramos seguir creyendo en los ideales del amor, la satisfacción sexualidad es un componente decisivo en toda relación, y por más que tratemos de tapar el sol con un dedo cuando hay problemas en esa área, nos vamos a terminar quemando de todas maneras, tarde o temprano.

Hay que recordar siempre que de la misma forma en que nuestra insatisfacción respecto a nuestra pareja o relación puede afectar nuestra sexualidad, las dificultades en lo sexual también pueden influir en la satisfacción (o insatisfacción) que sintamos en nuestra relación o para con nuestra pareja.

Dicen que hay 6 componentes que determinan la calidad general de la relación: la satisfacción, el compromiso, la intimidad, la confianza, la pasión y el amor.

El compromiso, a su vez, tiene tres facetas: el compromiso personal, moral y estructural.

El compromiso personal está fuertemente influenciado por la fascinación, o la atracción que sentimos hacia nuestra pareja. La regla práctica no puede ser más sencilla: más fascinados estemos con nuestra pareja, más motivados estaremos para permanecer en la relación. Aquí es cuando entran en juego esos términos tales como química, clic, sintonía, etc.

¿Y cómo afecta la fascinación a la calidad de la relación? Bueno, aquí es donde el tema se pone interesante. Pareciera ser que la fascinación es un predictor de satisfacción en la relación más fuerte para las mujeres que para los hombres. Las mujeres que se encuentran más fascinadas por su pareja, reportan niveles más altos de deseo sexual y niveles más bajos de dolor sexual. Aparentemente, no hay tal efecto de fascinación por la pareja en los hombres, concluyendo que los hombres son más proclives a experimentar la satisfacción sexual independientemente del contexto.

Mmmm, ¿y ustedes que opinan? Yo creo que depende, y como siempre digo, para toda regla habrá excepciones. Me parece que los hombres también necesitamos sentirnos fascinados por nuestra pareja para mantener la relación interesante.

De una forma u otra, tomar en cuenta la fascinación como un elemento de la satisfacción que sentimos respecto a nuestra relación y nuestra pareja (y lo que esta siente al respecto) y poder conversar al respecto nos brinda una nueva oportunidad para aprender algo nuevo sobre nosotros, nuestra relación y nuestra pareja. Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy

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Fragmentos extraídos del articulo “Are you Fascinated by Your Partner? An 11-Item Quiz” por Susan Krauss Whitbourne Ph.D.

jueves, 5 de noviembre de 2015

“Libros de colorear para adultos, la nueva tendencia” (colaboración con Roy Espinosa, publicada en La Prensa, 5 de noviembre, 2015).



¡Hola! Les comparto mi más reciente colaboración para el artículo “Libros de colorear para adultos, la nueva tendencia” por Roy Espinosa, publicado en La Prensa, el 5 de noviembre del 2015. Agradezco a Roy por tomarme en cuenta para la elaboración de su artículo y pueden leer el mismo haciendo clic a través de este enlace: http://www.prensa.com/entretenimiento/Libros-colorear-adultos-nueva-tendencia_0_4338316233.html

¡Que estén bien! - Izzy



lunes, 2 de noviembre de 2015

Amor + Pareja | ¿Cómo influye en tu relación de pareja venir de una familia cohesiva o fragmentada?


Uno de los grandes desafíos de la pareja es dar sentido a como los sistemas relacionales y los patrones  de interacción de sus familias de origen impactan de manera directa e indirecta en la manera en que se relacionan entre sí.

Es decir, nuestra familia de origen es nuestra “plantilla relacional” que usamos para interactuar con nuestra pareja, y sobre la cual se asientan nuestras creencias, demandas, expectativas, reglas y actitudes sobre cómo se supone que una relación debe ser y funcionar.

Muchas veces, esa plantilla viene distorsionada de origen, con mensajes confusos y contradictorios, reglas rígidas, guiones y mandatos inflexibles, y así vamos por el mundo, relacionándonos con los demás a través de esta plantilla, y como cada quien trae su plantilla bajo el brazo, a veces coinciden o son totalmente incompatibles, tanto para bien como para mal.

Y así caemos en crisis y conflictos con nuestra pareja actual y no entendemos por qué, repitiendo inconscientemente estos patrones disfuncionales. Para entender los orígenes, cursos y desenlaces de nuestros conflictos de pareja, necesitamos entender estas relaciones y patrones.

El sistema familiar cohesivo.

Los sistemas familiares cohesivos se caracterizan por que los miembros de la familia viven muy cerca los unos de los otros. La palabra clave en estas familias es la “fusión” y cuando los integrantes de la familia se encuentran tan fusionados entre sí, es muy difícil tener una identidad, pensamientos, conductas y emociones propias. Es más, muchas veces esto está implícita o explícitamente prohibido, y pensar, ser o sentir por uno mismo - diferenciarse de la familia de origen - constituye un pecado capital, un acto de deslealtad hacia el sistema familiar.

Por ellos es común que haya mucho contacto (muchas veces más de lo esperado por uno o ambos miembros de la pareja) entre la pareja y otros miembros de la familia. Frecuentemente la ansiedad de la familia extendida se “filtra” en la pareja, inyectándole una dosis adicional de estrés.

Los sistemas cohesivos influyen en la pareja de manera intrusiva, con serios problemas de límites, individualidad y diferenciación, todo un desafío para la pareja que pretende ser una entidad propia.

El sistema familiar fragmentado.

Mientras que en el sistema familiar cohesivo la pareja esta “demasiado conectada” a una o ambas familias de origen, en el caso de los sistemas familiares fragmentados, la palabra clave es la “desconexión”.

La pareja tiene muy poco o ningún contacto con uno o ambos lados de la unidad familiar. A veces esto pasa por diferencias o conflictos entre los miembros de la familia y los integrantes de la pareja. Otras veces, esto sucede cuando el “tablero de conmutadores familiar” (la persona que mantenía unida a la familia actuando como mediador, transmitiendo información entre sus integrantes y tomando la iniciativa para reunir a los familiares) fallece.

En estos sistemas a menudo se dan “rupturas ritualizadas”, donde las familias manejan sus conflictos mediante la colocación de una estructura rígida alrededor del tiempo que pasan juntas. Aunque tengan patrones regulares de contacto (personal, telefónico, por correo electrónico, mensajes de texto, etc.), nada personalmente significativo ocurre durante estos contactos.

El efecto “capullo”.

A este fenómeno se le llama cuando la pareja se aísla de sus respectivas familias de origen, prácticamente viviendo en una burbuja.

La ventaja de esto es que evitan el estrés por los problemas de sus familias extendidas. Por supuesto que esto conlleva una desventaja, y es que previene el desarrollo de opciones relacionales: los integrantes de la pareja no pueden volcarse a la familia para disipar la ansiedad y molestia en momentos de estrés, ni para buscar apoyo a lo largo del tiempo.

Aprender más acerca de nuestro sistema familiar, y el de nuestra pareja, nos ayudara a navegar de manera más efectiva el conflicto relacional, y encontrar alternativas más sanas y satisfactorias para relacionarnos. ¡Ya saben! - Izzy

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domingo, 1 de noviembre de 2015

Bienestar + Felicidad | Fechas de vencimiento para conversaciones pendientes.


Llega un momento en la vida donde nos toca hacer las paces con aquellas conversaciones que no pudimos tener o nos hubiera gustado poder tener con algunas personas significativas de nuestra vida, es decir, ¡ponerle fechas de vencimiento a aquellas conversaciones pendientes!

Por supuesto que no es un proceso fácil, si bien es necesario, e implica aceptar y hacer el duelo por esas pérdidas y aprender a vivir con los dichosos fantasmas de lo que fue y pudo haber sido, al menos por un tiempo, hasta que esas heridas sanen y cicatricen y esos fantasmas decidan que es hora de seguir camino, haciendo lugar para la llegada de un “No se dio, pero voy a estar bien de todas formas”.

Lo bueno es que este proceso nos permitirá lidiar con aquellas conversaciones que otros no pudieron tener o les hubiera gustado poder tener con nosotros, entender que ese es un proceso de ellos y no de nosotros, permitir que cada quien se ocupe de su paquete, y no tomar ni aceptar responsabilidades (y mucho menos culpas) ajenas.

En la medida en que vayamos aprendiendo esto, es posible que nos sintamos más livianos, más ligeros, más a gusto en nuestra propia piel, y de eso se trata, ¿no creen?

Ya saben, ¡que estén bien! – Izzy


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lunes, 26 de octubre de 2015

Y tú, ¿Por qué tienes sexo?




Hace un tiempo atrás leí un artículo muy interesante de la autora Kelli Miller, acerca de las razones por las cuales las personas tienen sexo, y pensé en compartir algunos aspectos interesantes con ustedes…

Históricamente se citaban solo tres razones para tener sexo:

1) Para hacer bebés,
2) Para sentirse bien,
3) Porque estamos enamorados.

Sin restarle importancia a estas tres razones, y la infinidad de razones adicionales que cada persona pueda tener para tener sexo, la realidad es que como seres humanos, parecemos venir diseñados de fábrica para tener sexo.

Según los teóricos evolucionistas, estamos “programados” para sentir deseo por las relaciones sexuales con el fin de promover la supervivencia de la especie.

Por otro lado, los teóricos culturales se enfocan en las razones culturales y personales por las que buscamos, y evadimos, el sexo.

De una forma u otra, nuestras motivaciones para el sexo parecen caer en 4 grandes categorías:

Razones físicas: Placer, reducción de estrés, ejercicio, curiosidad sexual o atracción hacia otra persona.

Razones orientadas a metas: Tener bebés, aumentar nuestro estatus social o buscar venganza (si, no se hagan, esto pasa y pasa bastante).

Razones emocionales: Amor, compromiso o gratitud.

Razones de inseguridad: Para aumentar nuestra autoestima, evitar que la pareja busque sexo por fuera, o por sentirse presionados u obligados (por ejemplo, cuando la pareja insiste y cedemos, a pesar de…).

La diferencia entre sexos…

Como es de esperarse (mmmm, ¿lo es?), en términos generales los hombres buscamos sexo porque nos gusta cómo se siente, mientras que nuestras contrapartes femeninas lo hacen porque, aunque también les gusta cómo se siente, obviamente, están más interesadas en como el sexo aumenta o mejora la calidad, profundidad e intensidad de la relación.

Estas diferencias pueden describirse como sexo centrado en el cuerpo versus sexo centrado en la persona.

A pesar de estas diferencias en términos generales, es bueno (al menos así me parece) saber que cada vez nos parecemos más en nuestro comportamiento sexual, es decir, hay más convergencia en nuestros comportamientos y conductas relacionadas al sexo. A lo largo de este interesante continuo de la sexualidad masculina y femenina, los sexos estamos más cerca que lejos.
Y tú… ¿por qué tienes sexo?

Aquí hay una lista de las razones principales por las cuales tenemos sexo, un ejercicio muy interesante para que hagan, ya sea a solas o con su pareja, para entender mejor sus motivaciones personales para tener sexo…

- Para mejorar el estado de ánimo y aliviar la depresión
- Por obligación
- Por poder
- Para aumentar el auto-concepto
- Para experimentar el poder de la pareja
- Para sentirse amado por la pareja
- Para fomentar los celos
- Para mejorar la reputación o estatus social
- Para ganar dinero
- Para hacer bebés
- Por necesidad de afecto
- Para nutrirse
- Por la novedad de la pareja
- Por la presión de grupo o la presión de la pareja
- Por placer
- Para reducir el deseo sexual
- Por venganza
- Por curiosidad sexual
- Para mostrar amor a la pareja
- Por trascendencia espiritual

Ya saben, la próxima vez que tengan ganas de tener sexo, no se preocupen, es de humanos. No hay necesidad de cuestionar las ganas, pero no está de mas que cuestionemos nuestras motivaciones. ¡Que estén bien! - Izzy

lunes, 19 de octubre de 2015

El terapeuta/editor.



Tanto cuando tengo el privilegio, como terapeuta, de que mis consultantes compartan su historia, su “película”, conmigo; como cuando me encuentro del otro lado de la mesa, como narrador de mi propia historia, mi “película”, en mi proceso personal; me fascina le noción del parecido de un terapeuta con un editor.

Y es que, después de todo, el terapeuta es la persona que se sienta contigo a ver todo el “pietaje” de tu película, no para censurarte ni editar lo feo para que solo se vea lo bonito, sino para ayudarte a poner las cosas en perspectiva, decirte “Esto déjalo…”, “Esto no…”, “Esto está de más…”, “¿Esto es tan importante como para darle tanto espacio…?” y cosas así, con la esperanza de que en algún momento de tu vida ya no necesites de esa edición auxiliar, porque habrás aprendió lo suficiente sobre el mundo, las personas y ti mismo como para sentarte solito en la mesa de edición y lograr la versión más hermosa y satisfactoria de tu propia vida, con lo bueno y lo malo, lo bonito y lo feo, lo alegre y lo triste, lo positivo y lo negativo, con sus luces y con sus sombras.

Nuestro terapeuta/editor nos ayuda a aclarar el significado de ciertas escenas de nuestra vida, la motivación de los personajes, las razones detrás de sus conductas, la simbología de ciertas imágenes, muchas veces hasta nos hace de “subtítulos”, ayudándonos a comprender lo que de cualquier otra forma, nos parecería un lenguaje totalmente desconocido. También nos ayuda a aprender de (y hacer las paces con) todos esos “bloopers” que quisiéramos poder dejar fuera de la película, pero que siempre quedan tan bien al final, mientras ruedan los créditos…

Disfruten su película, ¡y que estén bien! - Izzy

lunes, 12 de octubre de 2015

¿Una revisión de desempeño para tu relación de pareja?



Si no te gustan las revisiones de desempeño rutinarias que te ves obligado a soportar en el trabajo, es probable que no te guste para nada la idea de tener que pasar por otra más, pero con tu pareja en vez de tu jefe o superior; sin embargo, como indica la psicóloga social Theresa DiDonato, de repente esto es exactamente lo que nuestra relación de pareja necesita para mantenerse actualizada, saludable, satisfactoria y feliz.

Si lo pienso, muchos procesos de asesoría de parejas se asemejan a largas, tortuosas, dolorosas y extenuantes revisiones de desempeño acumuladas a lo largo del tiempo, ¿así que por qué no al menos probar? Quién sabe, quizás una revisión de desempeño una vez al año haga menos daño que terminar en terapia de pareja…

Las parejas pueden mejorar la calidad de su relación evaluándola de manera cuidadosa y estructurada. Muy parecido a una revisión laboral, o el mantenimiento del carro, o la visita al médico, al dentista, al ginecólogo, etc. ¡Qué raros somos los seres humanos, darle mantenimiento al carro para que no se dañe nos parece de lo más natural, y sin embargo, darle mantenimiento a nuestra psiquis o relación nos suena a algo tan disparatado!

Estas revisiones nos dan la oportunidad de hacer un balance de nuestra relación, establecer metas, y hacer los ajustes necesarios. Sentirnos cercanos, conectados y aceptados es parte de una relación saludable y estas revisiones periódicas facilitan esta tarea, mejorando la intimidad, satisfacción relacional, y sensación de aceptación.

Durante las revisiones, tenemos oportunidad de intercambiar información y feedback sobre la relación, identificar áreas problemáticas, y desarrollar planes para abordarlas. No es necesario tener problemas, conflictos o estar en crisis para recurrir a esta herramienta, ni deberíamos verla como una amenaza, sino todo lo contrario, una oportunidad de fortalecer, nutrir y desarrollar nuestra relación de pareja.

Existe el paradigma de la terapia de pareja como un recurso a utilizar como última medida cuando ya la pareja está en crisis y no encuentran como resolver sus conflictos, y es una lástima, ¡porque la terapia de parejas es una herramienta de salud relacional preventiva increíble, además de ser una experiencia muy enriquecedora para quienes saben aprovecharla!

De repente se dirán: “¡Pero si nosotros hablamos de nuestra relación a cada rato!” Es que no es lo mismo, las conversaciones casuales y espontaneas sobre la relación son validas, justas y necesarias, pero no es lo mismo que hacer una revisión estructurada, un inventario detallado sobre diferentes puntos importantes a toda relación de pareja, que puede dar lugar a conversaciones y preguntas muy importantes que de otra forma o se evitan o no suceden.

Si no saben cómo empezar, ¡no se estresen! Para eso existen modalidades como la terapia, asesoría y coaching de parejas, así que no pierdan tiempo y agenden su revisión de pareja con la misma responsabilidad con que agendan la próxima visita al dentista, al mecánico y al salón de belleza, ¡ya saben! ¡Que estén bien! - Izzy