lunes, 2 de abril de 2018

Psicología | "La Fortaleza de la Soledad."

¿Por qué será que de vez en cuando se me da por imaginarme lo que pasaría en una sesión de psicoterapia entre Superman y su súper terapeuta? Es que ser el "Hombre de Acero" no debe ser tarea fácil. Imagínense el estrés, la ansiedad, la culpa y responsabilidad con que tiene que lidiar este hombre a diario. Vivir una vida doble no es fácil y si bien Superman no usa una máscara como Batman, definitivamente la máscara está ahí. Una típica sesión podría incluir un intercambio similar a este:

Terapeuta: ¿Te sientes solo?
Superman: ¿Por que lo dice?
Terapeuta: Llamas a tu casa la Fortaleza de la Soledad.
(Superman baja la cabeza y llora.)

"La Fortaleza de la Soledad." ¡Que concepto! Cuando estudiamos Psicología, nos enseñan sobre la psicología de las fábulas y los cuentos de hadas, y es que detrás de ellos hay muchísimo contenido psicológico. Me pregunto cuándo (si es que ya no se está haciendo) empezarán a enseñar la psicología detrás de los cómics y los súper héroes. Superman tiene doble residencia, como Clark Kent tiene su humilde depa de una recámara (me imagino) pero como Superman tiene su propia "Fortaleza de la Soledad", un palacio enorme, árido y solitario en medio del Ártico. No tiene calefacción, no hay aeropuertos ni carreteras cerca, es mas, ni siquiera tiene un silloncito para sentar a las visitas, de ahí su nombre.


Se me ocurrió que la "Fortaleza de la Soledad", al igual que Superman, tiene dos identidades, o mejor dicho, dos formas de interpretar su nombre:

1) "Fortaleza de la Soledad":  Una estructura que representa la soledad, porque si nos ponemos a pensar, Superman debe sentirse tremendamente solo (aún cuando se hace pasar por Clark Kent), el único sobreviviente de su especie, con amigos como Batman (cuando Dr. House parece mejor prospecto para amigo que Batman, sabes que necesitas rodearte de gente distinta), pensando siempre en salvar al mundo, sintiéndose culpable por quienes no pudo salvar, responsable por los que todavía pueden ser salvados, ¡menuda tarea!

2) "Fortaleza de la Soledad":  Un concepto que representa la fuerza que nos puede dar la soledad, porque cuando no te queda más opción que estar solo, lo mejor que puedes hacer es descubrir las fortalezas de la soledad. Y es que la soledad tiene mucho que enseñarnos, fortalezas ocultas que quizás ni siquiera sabíamos que teníamos. Es importante aprender a estar solos y disfrutar nuestra soledad, pero también es importante aprender a hacer conexiones con los demás...

... hasta el más extrovertido de los extrovertidos necesita a veces estar a solas con sus pensamientos y emociones, recargar las baterías  y hasta el más introvertido de los introvertidos necesita a veces rodearse de compañía (tal vez no una fiesta, pero si sentarse a tomar un café con un amigo).

La fortaleza de la soledad es buena, para aprender a sobrevivir cuando nos toca estar solos, para disfrutar de nuestros momentos de soledad y para apreciar esos momentos cuando estamos en compañía de los demás.

Hasta Superman necesita un poco de compañía para no sentirse tan solo, aunque más no sea una hora a la semana con su terapeuta para poder llorar cuando se siente solo y dejar de lado la máscara del "Hombre de Acero" por un ratito... - Izzy

Fecha de publicación original: martes, 30 de abril de 2013.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El erotismo y sexualidad saludable.


Para muchas parejas, conciliar el erotismo con una sexualidad saludable no es un tema nada fácil, ¡y es que crecemos con muchas distorsiones, exigencias, creencias, demandas, expectativas y tabúes impuestos por la sociedad, la religión y nuestras propias familias de origen! ¡Desprenderse de todo esto sin culpas ni vergüenzas es todo un proceso de aprendizaje para muchos!

lunes, 5 de febrero de 2018

El arte de afrontar (II)


Aprender habilidades de afrontamiento es una parte vital de nuestro desarrollo individual. Nuestro bienestar físico y psicológico está determinado por tres cosas: 1) Predisposición genética, 2) Estresores vitales, y 3) Fortalezas y recursos de afrontamiento.

viernes, 2 de febrero de 2018

Marte, Venus, el Sexo y la Pornografía.


Los hombres y las mujeres experimentan el sexo (en la realidad y en la fantasía) de formas distintas. Se dice que los hombres tendemos a orientarnos visualmente, mientras que las mujeres tienden a interesarse más en una conexión o relación.

Al ver pornografía, típicamente un hombre se excita ante imágenes de actos sexuales concretos o partes sexuales específicas del cuerpo. Las mujeres se excitan típicamente por imágenes sexuales que incluyen o al menos infieren algún tipo de conexión emocional entre los partícipes.

Estas diferencias de género también se notan en los adictos al sexo (sin entrar en debate en cuanto a la validez del término, eso lo dejamos para otro post). En un estudio comparativo se encontró que los adictos al sexo masculinos mostraban mayor interés que sus contrapartes femeninas en actividades que objetificaban a la pareja sexual, mientras que las adictas al sexo femeninas mostraban mayor interés en romance y actividades que creaban la ilusión de una relación.

También hay diferencias entre los géneros en cuanto al significado dado a la excitación sexual fisiológica, según estudios realizados. Los hombres se excitan más al ver categorías de personas con las cuales preferirían tener sexo (por ejemplo, hombres heterosexuales viendo mujeres), mientras que las mujeres pueden excitarse con una gama más amplia de imágenes. Esto sugiere que en la excitación sexual fisiológica, hay más en juego para las mujeres que tan solo partes sexuales del cuerpo.

Espero que este post les ayude a comprender un poco mejor la perspectiva del sexo contrario sobre cómo se vive el sexo, las fantasías y la pornografía; e incluso a conocer mejor nuestra propia sexualidad.

Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy :)

miércoles, 31 de enero de 2018

El difícil arte de arrancarse la curita.


La premisa es sencilla: a veces las cosas simplemente no funcionan y hay que saber cuándo es hora de irse a casa, ya sea con la frente en alto, ya sea con el rabo entre las piernas. Créanme, ambas opciones son mejores a quedarse y seguir tratando de que funcione lo que no funciona (si, la trillada y desgastada definición de la locura).

El tema es que somos humanos, y nos cuesta desapegarnos y despegarnos, y decir adiós y cerrar capítulo, y seguir sin mirar atrás, sin la tentación de preguntarnos qué pudo haber sido, o si todavía podría ser. De esto están hechos nuestros fantasmas de lo que fue y pudo haber sido.

Todo esto nos recuerda lo importante de definir la autorrealización en nuestros propios términos, es decir, olvidarnos de todo aquello que se espera de nosotros (pareja incluida, que es la parte más difícil) y enfocarnos en lo que esperamos de nosotros mismos (¡siiii, ser egoístas! ¡No es mala palabra y lo seguiremos repitiendo hasta que lo asimilemos!). Si no funciona, tenemos el permiso y el derecho a decir “hasta aquí”, aunque cueste un mundo asimilar el concepto (si, se que cuesta un mundo hacerlo; también se que se puede hacer, aunque cueste un mundo).

Como quien se quita una curita: más rápido, mejor.

Somos una sociedad de curitas, las necesitamos para tapar la herida y creo que nos da mucho miedo quitárnosla y descubrir que nuestra herida es más o menos como el famoso gato de Schrödinger, es decir, no podemos saber si la herida sigue abierta o ya cicatrizó hasta remover la curita, y siento que nos aterra por igual cualquiera de las dos opciones, ¿ustedes que piensan?

A veces preferimos dejar la curita ahí, pensando (y vaya pensamiento mágico que es este) que si la dejamos ahí suficiente tiempo, es decir, aguantamos un poco más, y un poco más después de eso, vamos a remover la curita y no habrá ni herida ni cicatriz, ausencia total de algo que nos indique que algo pasó (si, hacer inconsciente lo consciente, bien reprimido o negado, así como nos gusta tanto a los seres humanos).

Somos inteligentes si logramos ver que algo simplemente no trabaja, no funciona, o como a mí me gusta decir: no fluye. Somos brillantes si renunciamos y seguimos adelante. ¿Difícil arte ser brillante, no? No se preocupen, la iluminación es más viaje que destino, más aprendizaje en proceso que lección aprendida. Ah, y lo que no brilla hoy, quizás brillará mañana, vale la pena esperar, ¿no creen?

Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy :)

lunes, 29 de enero de 2018

Factores históricos como predictores de relaciones estables, satisfactorias y sexuales.


Reclamar nuestra sexualidad no es fácil, pero hacernos responsables de ella es una parte vital para todos aquellos que desean vivir una sexualidad sana, y por ende, gozar de relaciones más saludables. Una relación saludable es satisfactoria, estable y sexual. Existen muchos factores que predicen una relación saludable, entre ellos, los denominados “factores históricos”.

miércoles, 24 de enero de 2018

El emocionante arte de las segundas oportunidades.



Yo no sé ustedes, pero yo soy creyente en las segundas oportunidades, segundas impresiones y segundas vueltas. Porque la vida es muy larga y nunca sabemos cuándo lo que hoy no brilla, brillará mañana y lo que hoy no se dio, no fue o no fluyó, mañana si se dará, será o fluirá. Eso, si, hay algo claro en esto, para que estas segundas oportunidades sucedan, algo tiene que pasar, algo tiene que ceder, algo tiene que cambiar.

¿Más sencillo? Algo tenemos que aprender. Si es un tema personal, nos toca a nosotros. Si es un tema de pareja o relación, depende, a veces es una de las personas la que necesitaba aprender algo, a veces son las dos. Pero cuando te vuelves a encontrar con esta persona de tu pasado (tu fantasma personal de lo que fue y pudo haber sido) hay algo muy claro, ninguno de los dos son la misma persona, a pesar de un pasado y una historia en común. Si son afortunados, ambos crecieron y aprendieron en ese lapso en el que estuvieron separados.

Quién sabe, de repente en ese volver a conocerse descubren que vale la pena volver a intentar, poner en práctica estos nuevos recursos, herramientas y aprendizajes. A veces, de igual forma que el primer año de un duelo es tan solo la preparación para el segundo, su primera historia fue solo la preparación para la segunda.

Ya saben, ¡que estén bien! - Izzy